18th of February 2007

Tailandia ha acogido una espectacular cena que recaudó nada menos que un millón de dólares, 40 comensales de distintas nacionalidades pagaron la friolera de 25.000 dólares cada uno. El selecto menú contaba con 10 platos distintos elaborados por tres prestigiosos chefs europeos que sumaban 6 estrellas MICHELIN.

Cada plato se maridó con un vino diferente, hasta diez de una calidad y precio un tanto desorbitado, vinos como un Chateau Latour de 1955 o un Chateau d´Yquem entre otros. Tampoco faltaron productos tan selectos como el caviar o el famoso champagne francés Dom Perignon. Tanta excentricidad tenía como objetivo recaudar fondos para las organizaciones Médicos sin fronteras y la Fundación Chaipattana.

Los amantes de la buena cocina llegaron desde Europa, Estados Unidos y Asia para el banquete cuyo precio no incluía las propinas ni los impuestos. El banquete era servido a 40 personas: 15 clientes y 25 invitados especiales.

Tres destacados chefs de Francia, Italia y Alemania preparaban los 10 platos de la comida, cada uno de ellos acompañado con un vino fino exclusivo.

“Es surrealista. Todo es surrealista”, manifestó Alain Soliveres, un destacado chef del restaurante Taillevent de París. Estaba a cargo de elaborar dos de sus especialidades, incluyendo el plato de entrada: una creme brulee de foie gras acompañada con un champagne Cristal de 1990, que se vende a más de 500 dólares la botella. Aún así era uno de los vinos menos costosos del menú.

“Haber traído a todos estos chefs de tres estrellas (de la guía especializada) Michelin, y servir estos vinos para tantas personas es una proeza increíble”, expresó Soliveres antes de la cena. “C’est fabuleux!”.

Es difícil determinar si se trata del banquete más caro del mundo. Los amantes de los vinos suelen organizar degustaciones increíblemente costosas acompañadas de comidas finas en Nueva York, Londres y Japón.

Una de las diferencias, en este caso, es el lugar, dijeron algunos críticos. En Tailandia un maestro de escuela necesitaría trabajar cinco años para ganar 25.000 dólares. Y a la mayor parte de la población le demandaría incluso más tiempo.

En las calles, donde se sirve la mayor parte de los mejores platos de Bangkok, la gente hablaba sobre los excesos de una oportunidad con esta.

“Eso es un desperdicio de dinero”, manifestó Rungrat Ketpinyo, una vendedora de alimentos de 44 años que elabora fideos tailandeses en un puesto callejero cerca del hotel lujoso Lebua, que organizó el banquete.

Un plato de su comida se vende al equivalente de 75 centavos de dólar.

  • No Related Posts

  • Creative Commons License